Viajes

Viena en Navidad: mercados, luces y mucho frío

Viena en Navidad: mercados, luces y mucho frío

Un fin de semana de diciembre

·

6 min

Arco luminoso del mercado de Navidad de Viena frente al Ayuntamiento

Fuimos a Viena en diciembre a ver sus luces y mercados de Navidad. Hizo frío, aunque menos del esperado, y no llovió: la ciudad se dejó disfrutar.

Fuimos a Viena en diciembre a ver sus luces y mercados de Navidad. Hizo frío, aunque menos del esperado, y no llovió: la ciudad se dejó disfrutar.

e. airlinesTarjeta de embarque
BIO
Bilbao
vía Frankfurt
VIE
Viena
Fechas
5–8 dic 2025
Duración
Fin de semana
Equipaje
Ligero: la X100V y poco más
Tiempo
Frío, sin lluvia
Motivo del viaje
Luces y mercados de Navidad
VIE · 05 DIC

Elegimos las fechas a propósito: principios de diciembre, para ver Viena con sus luces, sus mercados y ese ambiente navideño que tiene. Fuimos en familia y, como siempre, con la X100V y nada más.

Llegamos el viernes ya de noche, después de hacer escala en Frankfurt, así que el viaje empezó de verdad el sábado por la mañana. Y tuvimos suerte: hizo frío, aunque menos del que pensábamos, e íbamos bien preparados. Además, no llovió en todo el fin de semana, y eso en diciembre es mucho decir.

El viaje casi empieza con mal pie. Unos días antes, el Airbnb que teníamos reservado nos escribió para decirnos que tenían problemas por unas reparaciones. Nervios. Pero encontramos otra opción que encajaba y el cambio fue a mejor: una casa espectacular, grandísima y prácticamente en el centro. Mejor situada, imposible.

Andando hacia el centro

El sábado salimos a pie desde casa. Antes de llegar a lo típico, Josefstadt ya dejó las primeras fotos: un teatro de hace más de dos siglos, terrazas con mantas en cada silla y floristerías llenas de adornos de Navidad.

Señora con carrito pasando frente al Theater in der Josefstadt

Theater in der Josefstadt, un día cualquiera.

Terraza del café Namenlos con mantas de colores en las sillas

En Viena las terrazas no cierran en invierno: sacan mantas.

Escaparate de la floristería FlorGalerie con coronas de Navidad

Una floristería vestida de Navidad.

Lo típico, que para eso está

Después, lo que toca ver en un fin de semana: la plaza de María Teresa, el Ring, el Hofburg, la Ópera, San Esteban, el Graben… No voy a contar el itinerario paso a paso. En dos días se trata de ver lo esencial y dejar que la ciudad haga el resto. Viena es elegante, ordenada y muy agradecida para la cámara, y los fiaker, los coches de caballos, siguen dando vueltas por el centro como si no hubiera pasado el tiempo.

Monumento a María Teresa en Viena, con estatuas ecuestres de bronce

María Teresa, en bronce verde, entre los dos grandes museos.

Coches en movimiento bajo los semáforos colgantes, en blanco y negro con las luces rojas en color

El Ring, a otra velocidad. Solo dejé el rojo.

Coche antiguo amarillo en la Heldenplatz con la estatua ecuestre y el Ayuntamiento al fondo

La Heldenplatz, con el Ayuntamiento asomando al fondo.

Cochero con bombín y caballos blanco y negro en la Heldenplatz

Cochero con bombín en la Heldenplatz.

Dos ciclistas en el carril bici junto a la Albertina, con la Ópera al fondo

La Ópera al fondo, y Viena en bici.

Coche de caballos a contraluz frente a la Ópera de Viena

Un fiaker a contraluz, delante de la Ópera.

Gran lazo rojo en la esquina de un edificio, con el resto de la foto en blanco y negro

Viena en diciembre: edificios envueltos como regalos.

Catedral de San Esteban de Viena con su tejado de tejas de colores

San Esteban y su tejado de tejas de colores.

Columna de la peste en el Graben de Viena, con esculturas doradas

La columna de la peste, en el Graben, en un día gris.

Escaparates que parecen museos

Sin buscarlo, acabé haciendo una pequeña serie de escaparates. En Viena hay tiendas que parecen museos: una de velas con lámparas de araña, otra con casetes, móviles antiguos y juguetes de lata, y la vitrina de Foto Fayer, llena de Rolleiflex y cámaras que ya me gustaría tener.

Vitrina de Foto Fayer con cámaras antiguas: Rolleiflex, Hasselblad, Exakta

La vitrina de Foto Fayer. Imposible pasar de largo.

Escaparate con discos, casetes, móviles antiguos y juguetes de lata

Casetes, vinilos y Nokias: la nostalgia en un escaparate.

Escaparate de una tienda de velas con lámpara de araña y reflejos en el cristal

Una tienda de velas, con el reflejo de la calle en el cristal.

La noche, en el mercado de Navidad

Y el sábado por la noche, lo que habíamos venido a ver: el mercado de Navidad de la plaza del Ayuntamiento. Árboles llenos de corazones rojos, una noria, puestos por todas partes y el Ayuntamiento iluminado de fondo. Eso sí, el vino caliente que se bebe en todos los puestos no nos gustó a ninguno. Las luces, en cambio, sí.

La foto del arco de la entrada, la de la portada, fue toda una aventura: todo el mundo quiere esa foto, y conseguir un hueco sin cabezas delante tiene su mérito.

Árbol con corazones rojos iluminados y bolas de luces en un parque de noche

Corazones rojos colgando de los árboles.

Noria de feria iluminada de noche

La noria del mercado, toda luces.

Torre del Ayuntamiento de Viena iluminada de noche junto a un árbol de Navidad

El Ayuntamiento, iluminado de noche.

El domingo, Belvedere y Schönbrunn

Casi todo lo hicimos a pie. El domingo por la mañana tocó Belvedere y después Schönbrunn, lo único para lo que cogimos transporte, a la ida y a la vuelta.

Belvedere reflejado en el estanque de los jardines

Belvedere, reflejado en el estanque con el sol de la mañana.

Fachada de Belvedere Superior con los jardines y gente paseando

La fachada de Belvedere y sus jardines.

Schönbrunn es precioso, pero vaya gentío: una auténtica locura de gente. Allí nos quedamos con una pena: en los jardines había un camino de luces, pero hacía falta comprar la entrada con antelación y no lo habíamos visto en ningún sitio antes de viajar. Aviso para quien vaya: miradlo antes.

Estrella de luces con la palabra Willkommen frente al palacio de Schönbrunn

La bienvenida a Schönbrunn.

Gran árbol de Navidad con bolas doradas iluminado de noche

El árbol del mercado de Schönbrunn.

Reflejo en un cristal de la noria iluminada y el palacio de Schönbrunn

La noria y el palacio, reflejados en un cristal.

Arco cubierto de luces en los jardines de Schönbrunn

Las luces de los jardines de Schönbrunn.

Unas palabras de euskera en Viena

Lo que más recordamos del viaje no sale en ninguna foto. El domingo por la noche, volviendo de Schönbrunn, nos tocó un conductor de Uber kurdo y muy majo. Nos preguntó de dónde éramos. Al decírselo se mostró muy interesado: sabía un montón sobre nuestra historia y le encontraba muchas similitudes con la de su pueblo. Acabó aprendiendo unas palabras en euskera y nos dijo que algún día vendría con su mujer a conocer Euskadi. Ojalá. Aquella fue nuestra última noche en Viena. A la mañana siguiente tocó volver, con algo de retraso de regalo.

Algunos puntos de interés

10 lugares en dos días
Pulsa un punto o usa las flechas para verlos uno a uno.
● Sábado● Domingo

Se carga desde OpenStreetMap, un servicio externo. Más info en la política de cookies.

Lo que me llevo

Postal desde Viena

Me quedo con las luces, el frío sin lluvia y esa Viena cotidiana que se cuela entre monumento y monumento.

Edorta.
Para ti, que has llegado hasta aquí
edortazabala.com